miércoles, 24 de marzo de 2010

Lecciones de Guitarra

La verdad es que, acá en Buenos Aires, no tengo un horario regular. Mi investigación me lleva a varios lados, y las destinaciones cambian cada semana. Por ejemplo, quizás esta noche voy a una milonga mientras mañana voy a un lugar nuevo que enseña tango y el próximo día, voy al Museo de Tango por la primera vez. Me gusta esta falta de horario regular, pero puede ser bien sano tener algunas cosas regulares en la semana. Fortunadamente, tengo mis lecciones de guitarra.

Durante la mayoría de mis semanas acá, he tenido la fortuna buenísima de tomar lecciones de guitarra de mi professor y buen amigo, Horacio. Las lecciones son del estilo de tango, entonces van perfectamente con mi investigación de tango. Con la ayuda de estas lecciones, he aprendido un montón sobre los aspectos técnicos de la musica tango. Un ejemplo: en la mayoría de la música popular en los Estados Unidos, se marca con más énfasis el segundo y cuarto compás. Sin embargo, en tango, se marca más el primero y tercero. Aunque no ésto se parece más que un cambio pequeño, en realidad cambia mucho como se siente la música. Además he aprendido muchos clichés que ahora puedo notar cuando escucho a grabaciones de orquestas de tango.

Ahora estoy aprendiendo mi quinta tango en la guitarra. He aprendido algunas obras bien tradicionales, como por ejemplo Como Dos Extraños (famoso por Carlos Gardel), y otros muy lejos de tradicional como Adios Nonino (compuesta por Astor Piazolla y dedicado a sus padres).

Mi lección seminal es una de las pocas cosas regulares en mi horario, y así me gusta. Durante la semana, mientras acercamos al viernes, vuelvo a estar muy contento porque sé que ya viene la lección de nuevo (y con la lección viene una charla interestante sobre varias temas de música, y la oportunidad de pasar tiempo con buena gente). He aprendido muchísimo en estas clases y cada semana estoy recontento para llegar a la casa de Horacio y tomar una lección más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada